Correchifla


Vestido con collar que acicala el cuello, y correa en tensión que sujeta la mano de Dududi, paseamos por la vieja estación de trenes que habita en el desierto.

Huelo la tierra que tiene otro dueño:
¡el perro de la estación!

Cumplo yo


Bueno, ¡bueno!
Aquí, ¡aquíii!
¡Cuuumplooo!
Cumplo ¿aaañooos?
¡Catooorceee!
Y en las manos hay tres velitas (a que no saben de quién son esas manos).
Y en la torta hay once (a que no saben quien es ese perrito que las sopla)
Cumplo tres en las manos.
Cumplo once en la torta.
En verdad, cumplo más.
¡Muuucho máaas!
Pero si catorce, está bien.
Y tres, también.
Y once, por qué no.

Embrujo-Chiflo


Truco de dedos y de manos,
deleitosa magia me embeleza:

¡Bufla, Bufla!

¡Bufla, Bufla!

Amorchiflos




Mano me toca en abundante sueño de hojas y de rosas:
Suspira el gato.

Huelechiflo



Con viva curiosidad y empeño, apunto mi hocico hacia las narices
de Dududi: ¡Ah, cuánto placer! ¡Cuánto misterio! ¡Cuántos hedores y fragancias nuevas
recorren nuestras almas hermanas!

Pensa-Chiflo!



Soy perrito que olfatea a gatita cíclope.
¿Cuál es la trama de los círculos que dibuja la gata sobre la baldoza?
¿Memoria de un gigante loco, que la cientuplica, que es fuerte, y testarudo, y de brutales emociones?




Primer perrito



Aquí, mirándolos a ustedes, desde mi primer casa en César Díaz, en La Paternal.
Es el año de mi nacimiento: ojos que brillan, orejitas inclinadas, hocico en plenitud, músculos que con fuerza me sostienen.
La mano de Dududi acaricia mi cuerpo aureado: ese cachorrito soy yo

Perrito memorioso


Dicen que soy un perrito memorioso: ¿hay alguien que lo duda?

El único ojo



En mi vida tuve muchos hermanos gatos.
Aquí estoy junto a la gata Jelly en mi última casa de Buenos Aires, en el barrio La Paternal.
Jelly me mira con su único ojo.
Ahora, que lo recuerdo todo, me inspiro reflejado en su pupila:

"¡Qué lindo perrito que soy!"

Yo atisbo la mañana



Cuando amanezco amanece, y todos amanecen conmigo.
Desde la ventana de mi casa de Hanadiv, soy el sol e ilumino las tierras de mi hermana, la
gata Bajianita. En sus tierras, echados, otros gatos sueñan con un perro blanco que les dice:

                                                  "Soy Chiflo, soy Chiflo!"